viernes, 10 de diciembre de 2010






Yegorova siempre sintió pasión por lo mecánico,hija de una familia con 16 hermanos, de adolescente trabajó como cerrajera, albañil, e incluso trabajó en la construcción del Metro de Moscú.



La Teniente primero Anna Alexandrovna Timofeyeva-Yegorova (Анна Александровна Тимофеева-Егорова; Setiembre 23, 1916 – Octubre 29, 2009) fue una piloto de la Fuerza Aerea del Ejercito Rojo durante la Segunda Guerra Mundial. Asignada al Regimiento 805 de ataque a tierra, sus hombres seguían sus ordenes incuestionablemente. Sobrevivió a 250(o 270, las cifras no son seguras) misiones de combate en una época donde la media del piloto soviético era de diez combates, hay que destacar que la tecnología de los aviones que pilotaba la teniente Yegorova era más atrasada que la de sus enemigos alemanes.
Yegorova comenzó la guerra volando aviones biplanos Polikarpov Po-2 anticuados en tareas de reconocimiento, en este avión fue derribada pero salió ilesa, mastarde transferida al 805, comenzó a pilotar un Ilyushin Il-2 Shturmovik con el cual realizó la mayoría de sus operaciones en combate, ya no se trataba de un avioncito de reconocimiento, este Stormovich era un ave de presa.
Mientras volaba su biplano de reconocimiento a mediados del 42 se le dió la orden de llevar un despacho a un batallón perdido en las líneas de combate. Volar un Polikarpov Po 2 en zona de guerra era poco más que volar una máquina de escribir, muy pronto su anticuado biplano se encontró con fuego enemigo, su avión fue severamente dañado y se convirtió en una bola de fuego. Su avión entró en una caída de barreno mientras ardía, a la vez que su atacante hacía varías pasadas sobre su posición abriendo fuego con ametralladoras de 20mm, pero Yegorova era una piloto brillante, logró aterrizar su avión en llamas y refugiarse en un campo de maíz. Herida con graves quemaduras, atravesó la líneas de combate y llevó el mensaje al comando del batallón en medio de un combate de tanques alemanes.



Fue a raíz de este comportamiento en batalla que el comando del Ejercito Rojo decidió entrenarla como piloto de combate. Era la única mujer del Ejercito 805 de ataque a tierra. A partir de este momento comenzó a volar un Stormovich.

Este avión cargaba 1800 libras de bombas, dos ametralladoras y 8 cohetes, lo que lo hacia de por sí un arma de temer, pero en manos de Yegorova era estrictamente mortal. Participó en batallas sobre la Península de Taman, Crimea, Stalingrado y Polonia, siendo su especialidad la destrucción de tanques, objetivos enemigos, vías ferréas y todo lo que implicara un ataque a tierra, a la vez que entraba en fieros combates con cazas enemigos.


Fue así que recibió la banda del Ejército Rojo por una misión en la que se ofreció como voluntaria. La misión consistía en volar sobre un área intensamente defendida por los alemanes y lanzar bombas de humo que pudieran ser reconocidas por las tropas de tierra soviéticas. Esto le mereció luego el ascenso a comandante de escuadrón y navegador del regimiento.
El 20 de agosto de 1944, durante una misión sobre posiciones alemanas fuertemente defendidas, fue alcanzada por fuego antiaéreo alemán, su artllero de cola fue muerto en el acto. Con su avión destrozado mantuvo la formación de su escuadrón y atacó el objetivo ordenado.
Tiempo más tarde fue nuevamente alcanzada por fuego antiaéreo, est vez sobre Polonia, tuvo que hacer un salto de baja altitud en paracaídas. Seriamente herida, esta vez cayó prisionera de los alemanes y terminó en un campo de concentración en Polonia, tardó seis meses en recuperarse, luego fue interrogada y torturada por la Gestapo.
Al término de la guerra, muchos campos de prisioneros de los alemanes fueron exterminados, en particular los de prisioneros rusos, pero Ana Yegorova sobrvivió como siempre. Ahora bien esto no significaba que su país la reconocería, como fue la única mujer que se encontró en un campo de prisioneros de guerra aleman, la policía política rusa (NKVD) desconfió de ella como traidora(en el el Ejército Rojo cualquiera que se rindiera era un traidor) y la retuvo por 11 días bajo constante interrogatoros, esta vez torturada por su compatriotas. Al 11º día luchó con la guardia que la vigilaba escapó de ellos y se presentó ante el Coronel de la NKVD exigiendo una aclaración de su situación, diciendole:" Usted puede dispararme cuando quiera, pero no me torturará", fue así como la liberaron de prisión.
En su ejército se la suponía muerta y" postumamente" le habían concedido el máximo honor del Ejército Rojo: Heroé de la Unión Soviética. En 1965 se le entregó oficialmente dicha condecoración.

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